martes, 3 de marzo de 2009

poemas a las tantas... (III)

decidí abandonar las palabras
callarme como una puta
no vender más letras ni regalar más gracias

sellé mi sexo con lacre
(la última palabra)
y me embalsamé con silencios

ahora sólo queda
que se acabe el aire
y dejarme morir

dejadme morir
por favor
dejadme morir

sin epitafios

2 comentarios:

Adolfo González dijo...

En cualquier momento se puede morir, abandonar esta comedia, apartarse, por decisión propia, sin necesidad de pedir permiso. No es nada negativo ese morir, en mi opinión.

Dédalus dijo...

Si aún vives, después de esto, te sugiero que para tu próxima muerte utilices el silencio. Sólo entonces comprobarás por quiénes eres plenamente amada: aquellos que te respetan y te dejan ir, más allá de la teatralidad, el fingimiento y las palabras.

Me agrada saber que resucitas.

Saludos con viento y lluvia.